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El porqué del Software Libre y de mi profundo disgusto por todo lo demás.

El problema no es técnico, es político.

El software privativo no está constituido simplemente por "código cerrado": representa a un sistema deliberado de control, adoctrinamiento y dependencia diseñado para perpetuar el poder de corporaciones que no rinden cuentas ante nadie. Microsoft, Apple, IBM: tres manifestaciones de la misma podredumbre corporativa.

Microsoft se construyó mediante prácticas de robo intelectual, engaño sistemático y destrucción activa de competencia, desde la ventaja desleal obtenida a expensas de Gary Kildall y su robusto CP/M —vendiendo a IBM un DOS que ni siquiera les pertenecía— hasta la eliminación calculada de OS/2, Netscape y cualquier proyecto que se interpusiera en su camino expansionista (por no mencionar a otros ejemplos como al mismísimo "Commodore 64 BASIC v2" al cual tampoco crearon desde cero y sin joder gente). "They DON'T love Linux": no te dejes engañar, por más que lo repitan hasta el hartazgo con cara de "pajaritos mojados". El lema "Embrace, Extend, Extinguish" no constituye una mera estrategia corporativa: forma parte integral del ADN de Bill Gates proyectado sobre su empresa. Gates nunca fue el genio que la narrativa oficial vendió, ni fue un genio en un garaje: ese discurso es violencia histórica, es usurpación de la realidad. Fue un hijo de familia privilegiada con contactos estratégicos en IBM que supo comercializar humo mejor que cualquiera. Steve Ballmer personificó la mediocridad violenta del management corporativo contemporáneo. Microsoft es una suerte de "Rey Midas, pero al revés": todo lo que toca se convierte en material de baja calidad, engaño, deshumanización, robo, doble discurso. Windows representa corrosión sistémica, perpetuación de vicios digitales, piratería conveniente y normalizada y hábitos básicos que impiden la evolución del ser digital. Office constituye dependencia institucionalizada. Azure es vigilancia monetizada mensualmente, enmascarada con un barniz superficial de "open source" a manos sucias de RedHat, de quien también te hablaré si sigues leyéndome.

Apple comercializa estatus social disfrazado de tecnología. Son comerciantes especulativos de élite que se apropian -al igual que Sony para sus Play Stations- del gran "BSD": un noble, robusto y confiable sistema operativo "encadenado por propia decisión" a una cuestionable -por "descuidadamente" permisiva- licencia. Ni Sony ni Apple retribuyen a BSD -ni siquiera a "nivel limosna"- pese a que sus beneficios obtenidos son obscenamente enormes. Apple toma a BSD, lo introduce en teléfonos y ordenadores de diseños y funcionalidades atractivas, asignan a los productos resultantes precios de joyería "Cartier" y convencen a consumidores desinformados y "desesperados por pertenecer" de que están adquiriendo "innovación y sofisticación". Un iPhone de USD 1500 se manufactura en China o India con componentes valorados en USD 300. Una "MAC" es una computadora convencional con restricciones y accesorios artificiales que es bastante inferior a un PC de su mismo valor y sin embargo posee un precio inflado desproporcionadamente que aún así sigue siendo viable. No innovan. No crean. Siempre utilizaron los mismos procesadores y memorias que las demás PC. Se apropian de ideas -pero sí que ponen "el grito en el cielo" cuando les hacen lo mismo-, las refinan estéticamente y las comercializan como productos de una revolución tecnofeudal. En definitiva: ensamblan "tres modelos de PC" (cuando Linux y Windows deben enfrentarse a las complejidades de decenas de miles de configuraciones de máquinas de diferentes calidades y prestaciones) y todavía tienen el descaro de denominarlos "MACs" y vanagloriarse de que "funcionan bien siempre", cuando los mismos incorporan procesadores Intel (¡cuidado, no vayan a usar AMD, que es más barato y mejor!) y memorias "Kingston". "Asaltantes -con patente y visa- de consumidores desinformados (o necios) y personas adineradas, con permiso institucional global para ejercer abiertamente la usura". Ojalá Xerox PARC no los perdone nunca desde su lugar en la historia.

Respecto a IBM: constituye posiblemente la peor manifestación corporativa existente. Está presente en todos los sectores, adquiere lo que desea y manipula mediante intermediarios. Es el verdugo impune que no opera en las sombras sino completamente a plena luz, en pleno mediodía, en el centro de una metrópoli que lo venera o que simplemente desconoce su existencia o influencia. IBM es el más peligroso porque opera desde las sombras del poder real. Siempre estuvo presente: vendiendo máquinas a regímenes totalitarios para contabilizar muerte, tortura y xenofobia, monopolizando y corporativizando a la Informática, adquiriendo empresas significativas como RedHat para introducir su férreo, añejo y depurado accionar de control en Linux. Son el enemigo ignorado operando a plena vista: no requieren marketing porque controlan la infraestructura fundamental. Son propietarios "de facto" de un tablero que deberemos derribar "de iure" mediante esfuerzo sostenido, tiempo, inteligencia y experiencia técnica.

¿Y la traición interna?

Canonical y su producto estelar, Ubuntu: perpetuamente reinventando soluciones ya existentes. Siempre tarde, mal, corrosiva e innecesaramente. Constituye un elemento perjudicial para el software libre: comparable a RedHat pero con menos influencia (afortunadamente), aunque su rastro destructivo ya resulta imborrable —similar al daño causado a la comunidad del Software Libre bajo el discurso de "la mejor puerta de entrada" sostenido por personas que nunca reflexionaron sobre sus implicaciones y que aceptaron acríticamente la retórica de su CEO. Unity, Mir, Snap, Upstart, Ubuntu Touch, Ubuntu for Android, Ubuntu TV, Ubuntu One, Launchpad, Bazaar, Ubuntu Pro con actualizaciones de seguridad condicionadas a pago y mensajes publicitarios en la terminal, la integración de Amazon en su sistema "libre", la recomendación de aplicaciones de pago por sobre las de Software Libre en su tienda de aplicaciones, el apodo cancerígeno efectuado por un alarmado Stallman que veía pasar a todo esto como si fuese una película proyectada a velocidad de ráfaga, la comercialización de datos privados de usuarios mediante telemetría descarada respaldada por defensores que denominan "haters" a quienes señalamos estas vomitivas prácticas.

RedHat —ahora propiedad de IBM— representa el caballo de Troya corporativo que impuso systemd forzadamente y ahora controla el proceso de arranque de más de la mitad del ecosistema Linux, el cual se somete agradecido. Wayland constituye una solución buscando un problema que X11 ya resolvía satisfactoriamente. Pipewire, Flatpak, distribuciones inmutables: soluciones a problemas inexistentes hasta que las corporaciones intervinieron. Systemd reemplaza init, syslog, cron y buena parte del sistema UNIX con una estructura monolítica, violando explícitamente las filosofías UNIX y KISS. Se impone mediante dependencias: GNOME, udev y otros lo requieren obligatoriamente. CentOS era RHEL —el ahora "sistema estándar corporativo de facto"— sin el soporte de pago: perfecto para una comunidad que lo mantuvo durante años mientras numerosas empresas lo utilizaban en producción. RedHat lo "adopta" en 2014 (primera señal de alerta); en 2020 anuncian su discontinuación, reemplazándolo por "CentOS Stream": pruebas beta gratuitas para RHEL. El mensaje subyacente es claro: "gracias por mantenerlo con tiempo ajeno; ahora páguennos o utilícenlo siendo nuestros conejillos de indias". AlmaLinux y Rocky Linux (reemplazos de CentOS) quedan en situación precaria a partir de entonces. Históricamente, RHEL era código abierto (obligación GPL). En 2023, RedHat cierra el acceso público al código fuente, permitiendo solo su obtención mediante pago. El daño: una traición fundamental a los principios básicos del Software Libre. Actualmente impulsan agresivamente el reemplazo de X11 —después de 35 años funcionando— por un producto impresentable: Wayland. Financia y emplea a la mayoría de desarrolladores de GNOME (grotesco, feo y tosco escritorio predeterminado de Fedora, RHEL, Ubuntu y también del "otrora buen y ahora en estado de lento mancillamiento" Debian). Crearon "Podman" como alternativa "más segura" (¿te suena?) a Docker, promoviéndolo abiertamente en RHEL por un lado, despreciando a Docker por otro. El patrón: no mejorar lo existente, sino crear alternativas para dividir, controlar y dominar. RedHat posee un portafolio de patentes de software que "prometen" no utilizar "contra FOSS"... hasta que les convenga; IBM posee miles adicionales. Recordemos que RedHat le pertenece a IBM, y que ambas corporaciones son manifestaciones diferentes de la misma problemática corporativa.

"Ni RedHat, ni Canonical, ni SUSE son aliados de la comunidad. Nunca lo fueron —con la salvedad de SUSE que se corrompió recientemente, a diferencia de los otros que nacieron corrompidos-. Son simples alumnos (no estudiantes) de lo que yo llamo "la escuelita Microsoft" con mejor marketing (el alumno supera al mal maestro) y licencia GPL que cumplen reluctantemente solo cuando les resulta inevitable.

Y no me presenten a Linus Torvalds como héroe intocable. Se mofa de la expulsión de compañeros de todos nosotros, férreos colaboradores rusos, por un tema de nacionalidad y siguiendo las injustas políticas yanquis que infectan al mundo entero, admite desconocer cómo instalar un sistema sin GUI, atribuye los errores de los pantallazos azules de Windows a los fabricantes de hardware y no a un burdo manejo del sistema por parte de Microsoft, trata inadecuadamente a quienes colaboran con "su" kernel —mantenido por un ejército silencioso y mantenido en gris de desarrolladores no remunerados que le permiten percibir decenas de miles de dólares mensuales simplemente por dirigir el proyecto e incorporar código ocasionalmente— y sin capacidad para disculparse públicamente por sus atrocidades discursivas y de facto. Su "genialidad" se sostiene sobre trabajo ajeno y una personalidad agazapadamente corrosiva que normalizamos porque "así es él".

¿Y entonces qué?

Entonces, software auditable y transparente. Entonces, Software Libre genuino. Sin corporaciones. Sin CEOs. Sin capital de riesgo ni cambios gerenciales altamente remunerados cada trimestre por permanecer en una "saludable inercia corporativa". Entonces, proyectos mantenidos por comunidades reales, en donde el código siempre importa más que un patrocinador. BSD, Slackware, Artix, Devuan, Gentoo, Crux, VOID: distribuciones que no requieren permiso de RedHat para operar y que solo responden a la aceptación y al criterio de su comunidad para existir. Herramientas con el minimalismo de Athena Linux y Crux, proyectos personales en repositorios sin "soporte empresarial". El Software Libre no es simplemente "código abierto": es soberanía tecnológica. Es poder auditar lo que ejecuta tu máquina. Es no depender de actualizaciones forzadas. Es rechazar el modelo "SaaS" que te convierte en inquilino de tu propio software. Es rechazar el teléfono que te vigila, el sistema operativo que te comercializa, la nube que es "la computadora que controlás vos pero que está bajo la supervisión de otro". Propagar software verdaderamente libre es propagar, inherentemente también, las filosofías UNIX, POSIX y KISS. Si falta alguna de esas tres, entonces de lo que estamos hablando no es de Software Libre, sino solamente -y con algo de suerte y viento a favor- de "open source".

Lo que hago al respecto.

No mantengo discurso contradictorio. No soy políticamente correcto. No modero mis opiniones, salvo para bien. Siempre expreso lo que considero apropiado y no me traiciono a mí mismo. Hay cero software privativo en mi vida: ni Windows, ni macOS, ni Chrome, ni Office, ni aplicaciones con "términos y condiciones" de 40 páginas diseñadas deliberadamente para no ser leídas. Utilizo exclusivamente algunas distribuciones Linux (actualmente Artix con OpenRC) y BSD (específicamente GhostBSD). Enseño "con herramientas libres, procedimientos libres". Programo en BASH y comparto el código con la comunidad y con mis estudiantes, enseñándoles —sin obligarlos— a hacer lo mismo y a contribuir -y beneficiarse- de las ventajas de esta sana y noble práctica. No hago proselitismo ni mesianismo tecnológico. No afirmo que "Linux es fácil" o que "toda pieza de Software Libre es defendible y buena" cuando no lo es. No miento diciendo que "cualquiera puede migrar" cuando vivimos en un mundo estructurado y gobernado por grandes corporaciones para que uses software cerrado y pirateado, fomentes los virus y permanezcas desinformado y servil a esos intereses. Pero sí afirmaré que es posible y valioso, y te asistiré paso a paso en el proceso. Ahora, bien: debe surgir de ti ese deseo. Yo no obligo ni presiono a nadie, ni me muevo "porque sí". Porque cada vez que se instala una distribución libre, se reduce el poder de Microsoft y se hace pensar a la gente. Cada vez que enseñas con LibreOffice en lugar de hacerlo con Office, rompes el círculo de adoctrinamiento y dependencia empresarial y corporativo. Cada vez que se usa Signal en lugar de WhatsApp, se elige "privacidad propia" sobre "conveniencia de otros".

Corporaciones: fuera.

Las corporaciones nunca beneficiaron al Software Libre y nunca lo harán. Su único interés es extraer valor: de tu trabajo, tu código, tu comunidad y tu tiempo. RedHat elimina CentOS y ofrece RHEL gratuita -pero condicional- mente. Canonical fragmenta con Snap. Google financia todo y controla "nada visiblemente" pero "todo realmente" (Chromium, Android, Kubernetes, YouTube). Los hechos lo demuestran: cuando una empresa "adopta" Software Libre, lo que hace es cooptar. Lo vimos con Java (Oracle), con MySQL (Oracle nuevamente), con GitHub (Microsoft). El patrón es invariable y siempre vigente.

Conclusión.

No utilizo Software Libre porque sea "mejor" técnicamente (aunque lo es). Lo uso porque funciona significativamente mejor y es más seguro, confiable y sólido que cualquier alternativa propietaria, y porque está alineado exactamente con mi manera de pensar, expresarme, sentir y actuar. Porque creo en herramientas que sirven a las personas y no a accionistas. Porque me niego a ser producto. Si aún continuas leyendo esto, ya comprendes perfectamente de qué hablo. Sino: investiga, prueba, experimenta, aprende. Y cuando estés preparado, deja de ser rehén de quienes te están vendiendo tu propia jaula. El Software Libre no es una opción técnica: es una postura ética.

Soy Hugo Napoli. Entropía binaria es mi proyecto. Lo podés encontrar en Internet, en varios lugares. "Software y procedimientos libres para la emancipación digital".

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